Las fases de una importación de principio a fin

Importar un coche desde Europa hasta España puede parecer, visto desde fuera, un proceso relativamente sencillo: encontramos el vehículo, lo compramos, lo traemos a España y lo matriculamos.

En la práctica, una importación profesional tiene bastantes más pasos.

Y, sobre todo, el orden en el que realizamos esos pasos es fundamental.

Uno de los errores más habituales de quien empieza a importar vehículos es pensar que la operación comienza cuando compra el coche. En realidad, cuando trabajamos correctamente, la compra se produce después de haber realizado varias comprobaciones.

Podemos dividir una importación, de forma simplificada, en diez grandes fases:

  1. Buscar el vehículo.
  2. Revisar el vehículo y su documentación.
  3. Calcular impuestos y costes.
  4. Analizar el posible margen.
  5. Comprar el vehículo.
  6. Transportarlo o traerlo hasta España.
  7. Realizar la ITV de importación y los trámites técnicos necesarios.
  8. Liquidar los impuestos correspondientes.
  9. Matricular definitivamente el vehículo en España.
  10. Prepararlo y ponerlo a la venta.

Vamos a recorrerlas una por una.


Todo empieza encontrando una posible oportunidad.

Alemania es probablemente el mercado más conocido por los importadores españoles, pero también podemos encontrar vehículos interesantes en Bélgica, Países Bajos, Francia, Italia y otros países europeos.

En esta primera fase podemos utilizar portales especializados, concesionarios, compraventas, proveedores habituales, subastas u otros canales profesionales.

Pero aquí aparece una primera diferencia importante entre buscar coches y buscar operaciones rentables.

No debemos fijarnos únicamente en:

  • El precio.
  • Los kilómetros.
  • El año.
  • El equipamiento.
  • La motorización.
  • El aspecto del vehículo.

Todo eso importa, pero todavía no sabemos si estamos delante de una buena compra.

Un coche anunciado por 3.000 € menos que una unidad aparentemente equivalente en España puede parecer una oportunidad excelente.

Quizá lo sea.

O quizá tenga un impuesto de matriculación elevado, necesite determinados trámites técnicos, tenga problemas documentales, un transporte especialmente caro o simplemente estemos comparándolo con un precio de venta español poco realista.

Por tanto, en esta primera fase nuestro objetivo no debería ser decidir inmediatamente si compramos.

Nuestro objetivo debería ser seleccionar vehículos que merezca la pena estudiar.


Antes de pagar debemos comprobar dos cosas diferentes:

el coche y los papeles del coche.

La revisión mecánica y física dependerá de cada operación y de la forma de trabajar del importador.

Podremos revisar, entre otras cuestiones:

  • Estado general.
  • Kilometraje.
  • Historial de mantenimiento.
  • Accidentes.
  • Desgaste.
  • Motor y transmisión.
  • Neumáticos.
  • Equipamiento.
  • Posibles reparaciones necesarias.

Pero en una importación existe una segunda revisión igual de importante: la documental.

Antes de comprar debemos saber qué documentación tiene el vehículo y qué documentación vamos a recibir con la compraventa.

Entre otras cuestiones, tendremos que comprobar:

  • Documentación extranjera del vehículo.
  • Número de bastidor.
  • Identidad del vendedor.
  • Factura o contrato de compraventa.
  • Datos técnicos.
  • Fecha de primera matriculación.
  • Emisiones de CO₂.
  • Homologación.
  • Existencia de CoC cuando corresponda.
  • Posibles reformas o modificaciones.
  • Cadena de compraventas cuando exista más de un propietario o intermediario.

La documentación no debe revisarse cuando el coche ya está en España.

Debe revisarse antes de comprarlo.

Un vehículo excelente mecánicamente puede convertirse en una mala operación si posteriormente tenemos dificultades para acreditar su procedencia, titularidad o características técnicas.

En los próximos capítulos de esta Academia veremos detalladamente qué documentos debemos pedir y cómo revisarlos.

importacion de coches, transporte y revisión

Una vez sabemos qué vehículo tenemos delante, debemos empezar a poner números a la operación.

El precio anunciado en Alemania, Bélgica, Francia o cualquier otro país no es el coste del coche puesto en España.

Dependiendo de la operación tendremos que tener en cuenta conceptos como:

  • Precio de compra.
  • Transporte.
  • Matrículas de exportación.
  • Seguro temporal.
  • Combustible, peajes y desplazamientos si traemos el coche conduciendo.
  • ITV de importación.
  • CoC o ficha reducida.
  • Homologaciones o trámites técnicos.
  • Impuesto de matriculación.
  • Impuesto de circulación.
  • ITP cuando corresponda.
  • Gastos aduaneros si procede.
  • Tasas administrativas.
  • Matriculación.
  • Placas.
  • Reparaciones.
  • Mantenimiento.
  • Limpieza y preparación.

No todos estos gastos aparecen en todas las operaciones.

Precisamente por eso cada vehículo debe calcularse individualmente.

Uno de los impuestos que más puede alterar la rentabilidad de una importación es el Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte, conocido habitualmente como Impuesto de Matriculación o IEDMT.

Dependiendo del vehículo, puede ser cero o representar una cantidad importante.

Por eso conocer las emisiones, las características del vehículo y su valor fiscal puede ser decisivo antes de realizar la compra.

Más adelante dedicaremos capítulos específicos a calcular estos impuestos.


Ahora ya podemos empezar a responder a una pregunta fundamental:

¿Merece la pena comprar este coche?

Para hacerlo necesitamos comparar tres cifras:

Precio de compra + gastos e impuestos = coste real aproximado en España

Después tendremos que estimar:

Precio realista de venta – coste real = margen bruto estimado

Aquí debemos evitar otro error frecuente.

El precio de venta previsto no debería ser simplemente el anuncio más caro que encontremos de ese modelo en España.

Tenemos que comparar vehículos realmente similares:

  • Misma generación.
  • Motorización comparable.
  • Año.
  • Kilometraje.
  • Equipamiento.
  • Estado.
  • Historial.
  • Garantía.
  • Oferta existente.
  • Demanda.

Supongamos que encontramos un vehículo por 20.000 €.

Después de sumar transporte, ITV, impuestos, matriculación y preparación calculamos que tendremos aproximadamente 22.700 € invertidos.

Si consideramos que podemos venderlo razonablemente por 26.500 €, tendremos:

26.500 € – 22.700 € = 3.800 € de margen bruto estimado

Ahora ya podemos decidir con mucha más información.

La cuestión deja de ser:

“¿Es barato este coche?”

Y pasa a ser:

“¿Es rentable esta operación teniendo en cuenta coste, riesgo, tiempo y margen?”

Calcular beneficio de importar un coche

Solo ahora llegamos a la compra.

Esto es importante.

La compra es la fase 5, no la fase 1.

Antes hemos seleccionado el vehículo, revisado la documentación, calculado aproximadamente los costes y estudiado el posible margen.

Evidentemente, ninguna operación comercial está completamente libre de riesgo.

Puede aparecer una avería inesperada, cambiar el mercado o surgir algún gasto no previsto.

Pero una cosa es asumir riesgos empresariales y otra muy diferente comprar sin haber comprobado cuestiones que podían estudiarse previamente.

En el momento de comprar debemos asegurarnos además de que la operación queda correctamente documentada.

Dependiendo de quién venda y de las circunstancias de la compraventa podremos necesitar una factura o un contrato de compraventa.

Y esto tiene mucha más importancia de la que puede parecer.

No todas las facturas tienen el mismo tratamiento fiscal y comprar a un particular no tiene las mismas consecuencias que comprar a un profesional.

Por eso dedicaremos varios capítulos específicos a facturas, contratos, régimen de margen e impuestos asociados a la compra.


Una vez adquirido el coche tenemos que trasladarlo hasta España.

Existen diferentes posibilidades.

Traer el coche conduciendo

Puede ser una opción cuando disponemos de la documentación, matrícula o permiso temporal y seguro necesarios para circular legalmente durante el trayecto.

Debemos calcular:

  • Matrículas o permisos temporales.
  • Seguro.
  • Combustible.
  • Peajes.
  • Viajes.
  • Alojamiento si fuera necesario.
  • Tiempo empleado.

Transportarlo

Otra posibilidad es contratar una empresa especializada para trasladar el vehículo hasta España.

Esta opción simplifica considerablemente la logística, aunque tendremos que incorporar el coste del transporte a nuestra operación.

Transporte en grúa o plataforma

Dependiendo del vehículo y de las circunstancias también puede utilizarse una grúa, plataforma u otro medio de transporte.

No existe una única opción correcta.

La decisión dependerá del país, la distancia, el coste, el número de vehículos que importemos y nuestra forma habitual de trabajar.


Una vez el vehículo está en España entramos en una de las fases fundamentales para su matriculación.

El vehículo deberá obtener la correspondiente ficha técnica española.

Para ello tendremos que acudir a una estación ITV y realizar el procedimiento correspondiente a un vehículo procedente del extranjero.

En esta fase adquiere especial importancia la documentación técnica.

Dependiendo del vehículo podremos trabajar con:

  • Certificado de Conformidad Europeo (CoC).
  • Ficha reducida.
  • Documentación extranjera.
  • Documentación relativa a reformas.
  • Otros certificados o documentación técnica cuando sean necesarios.

No todos los vehículos presentan la misma dificultad.

Un vehículo europeo, correctamente homologado y sin modificaciones puede tener una tramitación relativamente sencilla.

En cambio, vehículos con reformas, modificaciones, homologaciones especiales o determinadas características pueden requerir actuaciones adicionales.

Por este motivo, la viabilidad técnica debería haberse estudiado antes de comprar el coche, no cuando estamos delante de la ITV.

En capítulos posteriores veremos específicamente cómo funciona la ITV de importación, qué es el CoC y cuándo necesitamos una ficha reducida.


Con la documentación necesaria y los datos definitivos del vehículo podremos completar la parte fiscal de la matriculación.

Dependiendo de la operación pueden intervenir diferentes impuestos.

Impuesto de Matriculación – IEDMT

Su importe dependerá, entre otros factores, de las características del vehículo, sus emisiones y su valoración a efectos fiscales.

En determinados vehículos puede resultar exento o no existir cuota a ingresar, mientras que en otros puede convertirse en uno de los principales gastos de la importación.

Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica – IVTM

Es el conocido como impuesto de circulación.

Se gestiona a nivel municipal y será necesario tramitarlo de acuerdo con el municipio correspondiente.

ITP

En determinadas compraventas puede existir obligación de liquidar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

La existencia o no de este impuesto dependerá de cómo se haya realizado y documentado la operación.

Otros impuestos

Las operaciones procedentes de fuera de la Unión Europea pueden incorporar además trámites aduaneros, IVA de importación y otros conceptos.

La fiscalidad es una de las materias donde más caro puede resultar cometer un error.

Por eso no debemos preguntarnos qué impuestos tiene el coche cuando ya lo hemos comprado.

Debemos haber realizado una estimación antes de la compra y confirmarla posteriormente con la documentación definitiva.


Superada la ITV y liquidados los impuestos correspondientes, llegamos a la matriculación definitiva.

En esta fase se presenta ante la Dirección General de Tráfico la documentación necesaria para solicitar la inscripción del vehículo y obtener su matrícula española.

Entre la documentación que puede intervenir encontramos:

  • Documentación extranjera original.
  • Ficha técnica española.
  • Factura o contrato de compraventa.
  • Identificación del titular.
  • Justificación de los impuestos correspondientes.
  • Tasa de matriculación.
  • Documentación adicional que pueda exigir cada operación.

Si todo está correctamente preparado, se tramita la matriculación y obtenemos el permiso de circulación y el número de matrícula asignado al vehículo.

Con la matrícula podremos fabricar las placas y colocar correctamente el vehículo en circulación en España.

En MatricularCoche.es nos encargamos precisamente de esta parte del proceso para importadores y particulares: revisión documental, impuestos y presentación telemática de la matriculación ante la DGT.

Nuestro objetivo es que el importador pueda concentrarse en comprar y vender vehículos mientras nosotros nos ocupamos de que la parte administrativa de la matriculación esté correctamente preparada.


Tener matrícula española no significa necesariamente que el coche esté preparado para venderse.

Dependiendo de la forma de trabajar del importador todavía pueden quedar diferentes actuaciones:

  • Revisión mecánica.
  • Cambio de aceite y filtros.
  • Neumáticos.
  • Reparaciones.
  • Limpieza integral.
  • Detailing.
  • Pequeños trabajos de carrocería.
  • Fotografías.
  • Preparación del anuncio.
  • Documentación comercial.
  • Garantía cuando corresponda.

Todos estos gastos deberían formar parte, en mayor o menor medida, del cálculo realizado antes de comprar.

Finalmente podremos publicar el vehículo y comenzar el proceso de venta.

Cuando se venda habrá que realizar posteriormente los trámites correspondientes para documentar la operación y poner el vehículo a nombre del comprador.

Y ahí termina el recorrido de esa unidad.

Después comienza la siguiente.


Si tuviéramos que resumir todo el capítulo en una sola línea, sería esta:

Buscar → comprobar → calcular → decidir → comprar → transportar → ITV → impuestos → matricular → preparar y vender.

El error habitual consiste en alterar este orden:

Buscar → comprar → traer → empezar a preguntar qué necesitamos.

Cuando trabajamos de esta segunda forma, cualquier problema documental, técnico o fiscal aparece cuando nuestro dinero ya está comprometido.

En cambio, cuanto más trabajo hagamos antes de comprar, mayor control tendremos sobre la operación.


No existe un plazo único.

Dependerá de factores como:

  • País de procedencia.
  • Transporte.
  • Documentación disponible.
  • Disponibilidad de ITV.
  • Necesidad de CoC o ficha reducida.
  • Existencia de reformas.
  • Tramitación de impuestos.
  • Incidencias documentales.
  • Tipo de vehículo.

Lo importante para un importador profesional no es únicamente intentar que todo sea rápido.

También debe intentar que las distintas fases estén coordinadas.

Si sabemos con antelación qué necesitaremos en la siguiente fase, podremos empezar a prepararlo mientras avanzamos en la anterior.

Ahí es donde una operativa organizada puede ahorrar mucho tiempo.


Un importador no necesita hacerlo absolutamente todo.

Puede trabajar con:

  • Empresas de transporte.
  • Ingenieros.
  • Estaciones ITV.
  • Talleres.
  • Gestores administrativos.
  • Profesionales de limpieza y preparación.
  • Otros especialistas.

Lo importante es entender suficientemente el proceso para poder coordinarlo.

Un importador profesional no tiene por qué saber realizar personalmente una ficha reducida, presentar una matriculación ante la DGT o transportar un vehículo desde Alemania.

Pero sí debería saber cuándo necesita cada servicio, cuánto aproximadamente puede costarle y en qué momento debe solicitarlo.


Esta es probablemente la idea más importante de esta lección.

Cuando vemos circular por España un vehículo importado con matrícula española, estamos viendo únicamente el resultado final.

Antes ha existido todo un proceso:

Búsqueda → análisis → documentación → compra → transporte → ITV → fiscalidad → matriculación → preparación.

Cuanto mejor conozcamos ese proceso, más fácil será anticiparnos a los problemas.

Y cuanto antes detectemos un problema, más barato suele ser solucionarlo.

Detectar antes de comprar que falta documentación puede hacer que descartemos una operación.

Descubrirlo después de haber pagado 25.000 € por el vehículo es una situación completamente diferente.


Una importación profesional no comienza comprando un coche. Comienza estudiando si merece la pena comprarlo.

Antes de pagar debemos intentar saber si el vehículo podrá matricularse en España, cuánto nos costará realmente completar todo el proceso y qué margen podemos obtener posteriormente.

Una vez entendido el recorrido completo, podemos empezar a estudiar cada fase con mayor profundidad.

Y el siguiente paso es precisamente uno de los más importantes:

qué documentación debemos comprobar antes de comprar un coche en Europa.

Puedes consultar la lección 1 donde de manera más general explicamos como funciona el negocio de la importación de coches.

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